martes, 18 de marzo de 2008

El argentino que abrió el cielo

Diego Gavinowich, creador del Google Sky

Un joven argentino desarrolló la versión online de Google Sky, un servicio que permite conocer el espacio, buscar planetas, estrellas y constelaciones con la misma modalidad del Google Earth. El joven se llama Diego Gavinowich, tiene 22 años y estudia dos carreras en la UBA: informática y matemáticas. “Desde chico le gusta participar en concursos, se ganó un viaje a Finlandia en el 2001 y en el 2002 viajó a Corea donde se ganó una medalla de bronce en las Olimpíadas Internacionales de Matemáticas”, cuenta orgulloso su padre, Gerardo Gavinowich.

Diego llegó a formar parte del equipo de producción geográfica de Google al quedar finalista de Code Jam de América Latina de 2007, una competencia de programadores cuyos finalistas ganan premios en efectivo y la posibilidad de realizar una pasantía en las oficinas de Google en Estados Unidos. Diego Gavinowich se quedó seis meses. “Lo primero que hizo cuando llegó allá fue comprarse una notebook con sus ahorros”, dice Gavinowich padre.

Google Sky fue lanzado en agosto de 2007. Era una aplicación más del Google Earth y para acceder había que descargar un utilitario. “Como a Diego le apasiona la astronomía y la programación web le propusimos un desafío: desarrollar una versión online del Google Sky. Y lo hizo”, anunció Google en su blogspot. Este servicio ahora es accesible a través de la web para cualquier sistema operativo y navegador a través de sky.google.com.

Se pueden buscar planetas, mirar las imágenes del telescopio Hubble o explorar mapas históricos del cielo. “A partir de ahora, el cielo y el espacio son accesibles a cualquiera a través de internet, desde un niño hasta a un astrónomo”, aseguran desde Google.

Aunque lo invitaron a quedarse, Gavinowich vuelve a Buenos Aires la semana que viene para continuar con sus estudios en la UBA.


FUENTE: Crítica de la Argentina, 18/03/2008

jueves, 8 de noviembre de 2007

El niño noventeañero de Sadosky

Hoy estaba buscando una frase para la sección de informática y multimedia, ya que estamos rearmando la web del colegio y como dicto ese taller y el de periodismo quise poner frases que realmente me identificaran y no cualquier cosa. Fue mas que interesante encontrarme con Manuel Sadosky. Leerlo hablar sobre la primera compu que llegó a la Argentina es realmente apasionante. Y lamento no haber despertado esta curiosidad antes. POrque me hubiera encantado hacerle una nota, o mejor aun que los mismos chicos le hicieran la nota. Hubiera sido un homenaje perfecto a quien cruzo los 90 con el espíritu de un niño. Lástima que siempre la palabra dictadura, secuestro, tortura, exilio se filtren en cada historia de un pensador, investigador, artista, intelectual de este país.
A medida que pasa el tiempo necesito recurrir más a la historia de gente que haya vivido una experiencia de HACER ALGO en la Argentina. Y cada vez más quiero transmitir mis experiencias a los chicos. Guiarlos, decirles lo que pienso, enseñarles a cruzar una dificultad. Aunque debo confesar que soy yo quien más aprende de ellos. No se los digo muchas veces porque los pibes son como los argentinos. Se agrandan y después no los podés controlar. Pero muchisimas veces tienen razón. Hasta me dan una opción a un problema que jamás se me hubiera ocurrido.
Y leyendo sobre Sadosky no sé por qué pienso que él hacía algo parecido. Leyendo esos relatos de cómo armaron a Clementina me hace pensar que fue un juego complicado de los niños, como cuando armábamos castillos con los bloques, o casas con cartones y maderas, o torres con naipes. Sólo que esta vez el castillo era una máquina para calcular y que de alguna manera creo la intención de Sadosky y su equipo fue el de ayudar en la ciencia y contribuir en la educación de cada niñito argentino.